En marzo del 2007 estaba yo en un limbo laboral. Estaba recién vuelto de un viaje infructuoso por Europa, en el que no había conseguido trabajo y me había gastado todos los ahorros salvo USD200, y terminando un laburo horrible con un WordPress. Había alcanzado a volver a ahorrar unos mangos pero estaba de nuevo en un depto y esa guita iba a desaparecer rápidamente si no conseguía algo estable. Y aún desesperado como pude haber estado, tenía una cosa muy clara: quería entrar a laburar en Except.
Los motivos eran múltiples: muchos amigos míos ya laburaban en ella, sabía que la gente que laburaba allí no estaba muy estresada, que eran flexibles en los horarios y en la vestimenta (cuenta la leyenda que uno de los jefes alguna vez fue a visitar a un cliente en ojotas), se trabajaba en Software Libre, eran responsables con sus empleados, sus clientes y sus proveedores y muchos detalles menores que con suerte iré contando en este post.
Recuerdo que la entrevista fue por IRC, me la hizo John en unos pocos minutos. Recuerdo el 28 de Marzo que fui por primera vez a trabajar, a pesar que mi legajo decía el 1 de Abril; realmente estaba ansioso. Ese día y toda esa semana el Javi Mansilla estuvo contandome de cómo se movía la empresa, mientras Perrito me pasaba la posta de SysAdmin. No recuerdo cuál fue mi primer tarea, pero estoy seguro que la hice con toda el alma puesta en ella.
Muchas cosas pasaron dentro de esa empresa, algunas buenas, otras malas. Recuerdo la época en la que hacía una especie de chiste de que era el janitor de la misma, pues me tocaban un montón de laburos no técnicos como colgar percheros, cambiar cueritos de canillas, perseguir carpinteros y otros detalles.
Recuerdo que mi primer quilombo grande fue cuando quisimos cambiar el hardware del servidor, no funcionó de una, y luego el RAID no quiso andar. Estuve un par de días restaurando los datos a mano. Luego de un segundo intento el hw fallaba misteriosamente.
Recuerdo mi primer laburo para afuera, una empresa a la que se le había caído un servidor RedHat del año del ñaupa y el departamente de IT estaba en Buenos Aires. Recuerdo los viajes a Agua de Oro para ajustar detalles con un servidor en la cooperativa. También trabjar remotamente contra otros servers en sendas cooperativas en Cañada Rosquín y Carlos Pellegrini, Santa Fe.
Ufff, sanitizar el LDAP, poner scripts de backup que funcionaran, instalar varios puestos de trabajo nuevos, pues la empresa crecía rápido, hacer upgrades masivos de release de Ubuntu, sanitizar la configuración de Apache, renegar con Cups y Ubuntu, y tantas, tantas otras tareas mínimas.
Recuerdo la crudeza del invierno en esta oficina nueva que nos obligó a usar mantas de polar y guantes; a comprar leña para el hogar, pues lo único que había para calentarnos era un calefactorcito diminuto en uno de los pasillos y una estufita de cuarzo; convertirme en Jesús del Fuego por esto mismo. Recuerdo la dureza del verano, todos laburando en lompas cortos y sentados en la punta de la silla; la muerte de dos ventiladores.
Recuerdo los comidas comunitarias, en particular la lasagna de Perrito, los ñoquis para su cumple, unos cuantos asados hechos por mí y por él. Recuerdo el día que llegaron los escritorios nuevos, ergonómicos y con alzada para monitor a medida, para Laura y para mí. Recuerdo los PyWeeks de Corp y Ventus Virginis, y hasta el último, en el que al final no producimos nada. PyCamp, una fantástica iniciativa de Except que llevó 24 geeks a Los Cocos y que el año que viene se va a repetir. Las cervecitas los viernes a la tarde, algún que otro vino en los almuerzos, los postres de La Postrería por cualquier excusa. Los concursos literarios, los refuerzos positivos de Waldo y luego Perrito, el juego de rol truncado, los Teg y otros juegos de mesa y por red. Recuerdo las tarjetas de presentación de cada uno, en las que en vez de hablar de puestos como "Administrador de Sistemas" o "Desarrllador", nos inventamos nuestras propias carreras; yo en mi carrera a ser Shogun estaba en la etapa de [ 浪人 - ronin ]. Recuerdo los hackergotchi que nos hizo Laura para la entonces nueva versión del sitio, y que muchos adoptamos para todo tipo de representación de nosotros mismos.
Recuerdo toda la gente que pasó por la oficina: Ra que se fue, toda una sorpresa para los que quedamos; la llegada y luego partida de Marcos Espontón, su reemplazo, que me volvía loco con Quique Iglesias y Luis Miguel y que compartía con Perrito su gusto casi morboso por Sergio Denis; el Pablo Moisset, que hacía experimentos con cohetes y unos postres de la hostia; Martín Gaitán, el pasante que le apretó las tuercas a Beppo y lo liberó.
Recuerdo Xarope, un proyecto con el que pensábamos abrir el mercado de hosting de Zope/Plone, una de las tecnologías que más dominábamos, con el cual aprendí mucho de Xen y muchas cosas de redes. Recuerdo dar una charla del proyecto en la 7JRSL, y que tuvo muy buena aceptación. Recuerdo que entramos en un programa de financiamiento del gobierno con el cual pensábamos ponerle mas pila al proyecto. Lamentablemente el programa requería que Except hiciera una inversión que no pudo hacer. Recuerdo cuando casi me voy a Sudáfrica a hacer una capacitación con unos ya casi casi clientes, pero que luego compraron indios por la tercera parte del presupuesto que nosotros les pasamos.
Luego los golpes duros. Ra ya se había ido hace rato ya, y entonces le tocó a Laura, mi entonces compañera de oficina. Poco tiempo mas tarde otra noticia bomba: John, el que todos considerábamos el padre de todos nosotros dentro de la empresa, luego de varios intentos de no llegar a un extremo tal, dejaba de trabajar en apenas un mes. Pero el resto de los jefes nos dieron un mensaje claro: "Except sigue", y eso es lo que ocurrió. Vinieron clientes de Holanda a conocer a Anthony y a mi, pues hacía ya varios meses que venía haciendo laburos de SysAdmin para ellos en forma regular. Inclusive cuando se fue ya teníamos planteado un proyecto de migración de servidores. Except seguía.
Entonces Anthony también decidió irse. Daniel y Javi, los dos socios que quedaban, tiraron la toalla: "A partir del 31 de Diciembre Except va a cerrar". Yo no voy a explicar los motivos de esto, no me toca a mí decirlo. Sólo voy a aclarar que no es consecuencia directa de la partida de los Lenton.
Revuelo. Desazón. Incertidumbre. Tristeza.
Este último mes y piquito nos hemos dedicado a seguir laburando como se podía y en lo que se podía. Al mismo tiempo estuvimos catalogando, poniendo precio y vendiendo todo el activo de la empresa: máquinas, escritorios, hasta el rallador de queso. A mi también me tocó desarmar la red, destruir los discos de las máquinas a medida que las vendíamos, apagar el servidor... Duro, muy duro.
Para terminar, voy a decir que hay futuro. Capaz no es la última vez que escuchan hablar de un proyecto llamado Except, un proyecto donde es un placer trabajar, donde la gente involucrada tiene una visión de cómo se tiene que hacer las cosas: tratar bien al cliente, tratar bien al empleado, tratar bien al proveedor, hacer Software Libre, tener un ámbito de trabajo donde el empleado es una persona y no un recurso, donde las cosas se hacen bien. Capaz yo esté en ese proyecto otra vez, capaz no, pero de lo que estoy seguro es que siempre querré estar en él como hace casi dos años.
Dani, Javi, Waldo, Perrito, Paula, Ale, Nati, Mati, Fran, Germán, Rafa, Antony, John, Laura, Pablo, Marcos, Martín, Ra, ha sido un placer trabajar con todos ustedes, aún con mi mal humor y los roces, pero también con mis TMI y la increíble buena onda que le ponen, todas las cosas que pasamos juntos... Todos estos recuerdos que menciono muy capaz los olvide, como seguro ya me he olvidado de muchas cosas, pero nunca los voy a olvidar a ustedes ni a este proyecto. Fue excelente mientras duró y espero que se repita.
PD: Carlitox también trabajó en Except, pero se fue muy poco antes de que yo entrara.